Una ofensiva del régimen sirio en Idlib podría conllevar una tragedia humanitaria

Con unos hospitales deficientes y millones de civiles viviendo en condiciones precarias, una ofensiva del régimen sirio contra la provincia de Idlib tendrá consecuencias dramáticas para el último gran feudo insurgente de Siria, advirtieron la ONU y oenegés.

La provincia, situada en la frontera con Turquía, está controlada por los yihadistas de Hayat Tahrir al Sham, alberga a multitud de facciones rebeldes y se encuentra en el punto de mira del poder de Bashar Al Asad y de su aliado ruso.

Las organizaciones humanitarias y las oenegés han dado la voz de alarma, pues los servicios de salud en esa provincia reciben mucha presión y millones de habitantes dependen de la ayuda humanitaria que llega desde

Turquía, mientras que los combates podrían provocar cientos de miles de desplazados.

“El peor escenario en Idlib […] tiene el potencial de crear una emergencia humanitaria todavía nunca vista a lo largo

de esta crisis”, avisó recientemente John Ging, alto responsable de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), ante el Consejo de Seguridad.

En los últimos meses, decenas de miles de rebeldes y civiles fueron transferidos hacia esa provincia, tras haber sido obligados a abandonar otros bastiones insurgentes dentro del país, reconquistados por el régimen.

Toda ofensiva “podría obstaculizar severamente las operaciones humanitarias y el acceso [de los civiles] a las ayudas de las que dependen”, declaró Linda Tom, portavoz en Damasco de la OCHA.