Brasil: histórica huelga de camioneros desafía a Temer

La huelga de los camioneros continúa paralizando a Brasil este sábado, pese a que el gobierno ordenó la intervención de la policía y el ejército y al llamado de uno de los principales sindicatos a desbloquear las rutas.

En la noche del viernes, poco después del anuncio del presidente Michel Temer de que usará las “fuerzas de seguridad federales”, los militares comenzaron a escoltar a camiones-cisterna en su acceso a las refinerías, principalmente en la de Duque de Caxias, cerca de Rio de Janeiro.

El ministerio de Defensa indicó en la mañana del sábado que 132 de los 519 bloqueos registrados el viernes habían sido levantados.

El Secretario de gobierno Carlos Marun comunicó en una conferencia de prensa a media jornada que Temer está “muy preocupado” por la situación en los hospitales y anunció que los camiones que transporten medicamentos y material médico que participen en la huelga serán multados.

Marun, que habló luego de una reunión de gabinete, también señaló que la Policía Federal había solicitado a la justicia órdenes de arresto contra empresarios transportistas que realicen un “Lock-out”, que es cuando un patrón inicia una huelga, hecho ilegal en Brasil.

Prácticamente todas las estaciones de servicio del país están desabastecidas y los productos frescos son cada vez más escasos en los comercios.

El sindicato de distribuidores de combustibles de Sao Paulo (Sindipetro) anunció que 99% de las gasolineras de la capital económica de Brasil ya no tienen carburante y que tomará de “5 a 7 días” volver a la normalidad, cuando termine el conflicto.

El alcalde de Sao Paulo, Bruno Covas, que había decretado el estado de emergencia en la ciudad el viernes, declaró a periodistas el sábado que la situación es “grave, pero bajo control”.

Mientras tanto, en Brasilia la mayoría de las rutas ya fueron despejadas y algunas estaciones de servicio comienzan a ser reabastecidas, constató un fotógrafo de la AFP.