La industria sigue abajo de los niveles alcanzados en el kirchnerismo

01 Dic, 2017

Los niveles de producción industrial del 2017 son 3.2% más bajos que en 2015

El Observatorio de Empleo, Producción y Comercio Exterior (ODEP), organismo dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), lanzó su segundo informe que mide la situación laboral argentina desde noviembre de 2015 hasta septiembre de 2017.

El informe primó que la actividad industrial manufacturera ha sido la más afectada, registrando  una caída durante cinco trimestres consecutivos, con una baja del 5% (62.500 trabajadores menos) desde diciembre de 2015.

A pesar de que en mayo del 2017 se registró un rebote en esta actividad, hay factores que cuestionan la profundidad de la recuperación.

El observatorio detecta un proceso de precarización laboral, evidenciado en una caída de la participación de los asalariados en el empleo industrial a costa de los cuentapropistas (3,1 puntos porcentuales) y, hacia dentro de los asalariados, una caída de la proporción de los registrados (-4.6 p.p.) a expensas de los no registrados (0.8 p.p).

El problema queda expuesto, más aun, en la pérdida de derechos laborales que tuvieron los asalariados desde 2015 hasta 2017. El índice de precarización, confeccionado por el organismo, registra caídas de 2,1 p.p. (días por enfermedad) a 2,6 p.p. (obra social y descuento jubilatorio) entre los trabajadores de la industria bajo relación de dependencia.

El informe realiza una comparación entre los registros del 2015 hasta el 2017 y detecta que los niveles de actividad industrial total del último años se encuentran un 3,2% más abajo que en 2015.

Esta merma, es atribuida principalmente a la apertura comercial y al ingreso de manufacturas extranjeras, la caída en el consumo y un derrame limitado de algunos rubros industriales. Los sectores más afectados fueron la “industria automotriz” (-8,2%) y “metálicas básicas” (-9.1%).

Paula Español, directora del ODEP, dijo que el resultado más preocupante es que, aún con la recuperación del tejido manufacturero agregado detectada desde mayo de este año,  se observa una incesante reducción de trabajadores asalariados registrados industriales. Y, al mismo tiempo, avanza un proceso de precarización laboral en el sector.

Profundizando en este tema, Español comentó: “Esta dinámica en el mundo del trabajo se da en el marco de una recuperación heterogénea de la producción industrial (que todavía no alcanza los niveles de 2015) y de un fuerte avance de las importaciones en el mercado doméstico”.

El rector de la UMET, Nicolás Trotta, reconoció el trabajo realizado por el ODEP en este segundo informe y, revisando los datos, fue concluyente: “Esta es la peor caída registrada de empleo desde la crisis ocurrida tras la salida de la convertibilidad”.

Trotta explicó que este fenómeno es consecuencia de las políticas laborales impulsadas por el gobierno actual, que descuidan el trabajo nacional y completó: “La relocalización productiva en países de salarios bajos y el proceso de automatización y robotización, son los principales culpables del deterioro del empleo a nivel internacional. Es necesario pensar políticas que se adapten a los tiempos de hoy, pero que no descuiden al trabajador. Esta demostrado que precarizar no es la salida”.

El ODEP realiza sus informes, utilizando datos  ofrecidos por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación y de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC.

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