Planean una nueva pastera en Uruguay

10 Nov, 2017

La empresa finlandesa UPM, especialista en producción de pasta de celulosa, supeditó la posibilidad de instalar su segunda planta en Uruguay por 2.000 millones de euros, a la construcción de la infraestructura necesaria para operar.

Se trata de la inversión más grande en la historia del país, con el potencial de generar un estimado de 8.000 puestos de trabajo en diferentes etapas del proyecto.

El vicepresidente para el desarrollo de negocios de la firma en Uruguay, Jaakko Sarantola, dijo este viernes que partir de un acuerdo de inversión firmado el martes con Uruguay se abre un período de un año y medio a dos años para implementar los procesos acordados entre las partes.

En ese momento, en función de los avances, se abrirá una “ventana para una decisión de inversión”, sostuvo el ejecutivo ante periodistas en el centro del país cerca de donde se haría el emprendimiento.

El gerente general de UPM, Javier Solari, explicó por su parte, que actualmente no están los requisitos de infraestructura necesarios para que la firma opere y Uruguay deberá proveerlos para que se concrete una nueva planta, que se sumará a la que la empresa opera sobre el río Uruguay.

Uruguay debe proveer un “marco logístico que nos permita ser eficientes en nuestro procesos y competitivos”, especificó en el evento transmitido por Twitter. Detalló que serán necesarias nuevas carreteras, vías férreas y una salida portuaria de aguas profundas para poder canalizar la producción de una planta que funcionará los 365 días del año.

– Requisitos clave –

El gobierno de Tabaré Vázquez, que asumió su segundo mandato en 2015, apuesta fuerte a este proyecto para generar 8.000 empleos en el país, y se comprometió a invertir unos 1.000 millones de dólares en infraestructura para cumplir con los requisitos de la empresa.

El “desarrollo de esta infraestructura es primordial para el desarrollo de este proyecto”, dijo Solari.

El gobierno, sostuvo, será responsable de estas obras y UPM será “un usuario más” de esos trenes y carreteras, añadió.

Uruguay y UPM firmaron el martes un acuerdo de inversión con miras a la instalación de una posible tercera planta de pasta de celulosa en el país sudamericano.

De construirse, la usina sería la mayor de las que existen en Uruguay, un país que desde la década de 1990 apuesta al complejo forestal-papelero.

La planta “traería impactos muy significativos para el desarrollo del país”, expresó el martes el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) del gobierno, Alvaro García, en la presentación del pacto en la sede de la Presidencia uruguaya.

El gobierno prevé, de concretarse el proyecto, un “crecimiento permanente (anual) de 2 puntos porcentuales del PIB”, un incremento de las exportaciones “del orden de los 1.000 millones de dólares anuales” y un aumento de la recaudación fiscal de 120 millones de dólares, dijo García.

El acuerdo establece compromisos de las dos partes en busca de que la planta de producción de pasta de celulosa para papel sea posible, pero no implica por parte de UPM un compromiso de construir la fábrica, que se instalaría sobre el Río Negro al que vertería sus efluentes.

El río Negro es una de las principales arterias fluviales de Uruguay y cruza el país de este a oeste, por el centro del territorio. Sobre sus márgenes se desarrollan emprendimientos agropecuarios y se erigen ciudades. Sus aguas albergan asimismo emprendimientos económicos no tradicionales, como la cría de esturiones para producir caviar.

Aunque el acuerdo de inversión se firmó, no existen aún estudios del potencial impacto ambiental de la planta sobre el río, que deberán ser realizados previo a su eventual instalación.

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